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“Pero… ¿quién eres?”. Sí, eso es lo que se pregunta cualquiera que visita tu web si no eres una de esas grandes marcas que domina el mercado. Como empresa pequeña o no muy conocida, probablemente lleguen a ti a través de la búsqueda de un producto o servicio –si es así, enhorabuena por tu buen SEO- o por algún banner publicitario o anuncio en Google.

¿Eres Jekyll o Hyde?

En el caso de que tengas un blog, ocurre lo mismo. La gente quiere saber quién es ese desconocido que habla sobre su sector profesional o sobre sus hobbies y, lo que es peor… ¡hasta lo hace bien! O tan rematadamente mal que es mejor identificarlo. Nunca se sabe dónde te lo puedes encontrar.

Lo cierto es que no te conocen de nada y, antes de comprometerse contigo, antes de suscribirse a tu blog o a comprarte algo, van a ir directos a tu pestaña de “About us”, “About me”, “Sobre nosotros”, “Quiénes somos” o como diablos quieras llamarla. Por eso, tienes que estar preparado, ya que esta es una de las páginas de la web menos cuidadas y que se suele tomar como un mero trámite, sin darle la importancia que tiene para la conversión de tus visitantes.

Aquí tienes 7 claves que pueden ayudarte a definirla mejor:

1. Que sea simple. Tu público no quiere que le des una lista interminable de los  objetivos sacados del último Consejo Directivo de la empresa. Quiere saber quién eres, a qué te dedicas, cuánto tiempo llevas en esto y qué te hace diferente de los demás. Ni más ni menos. Y todo esto debes ser capaz de resumirlo de la manera más breve. El ejemplo de National Geographic me gusta especialmente por su simplicidad y claridad: solo ha necesitado un único párrafo para su descripción personalizada. ¡Chapeau!

2. Que describa tu empresa y solo la tuya. O tu estilo. O tu forma personal de hacer las cosas. ¿Otra empresa líder? ¿Un “copy paste” aplicable a cualquier otra compañía del sector? No, por favor. De esto ya hablamos en el post anterior sobre las 8 expresiones y clichés que nunca debes utilizar en tu web. No te dejes llevar por los tópicos. Busca los factores que te hacen especial y diferente y comunícalos. Y, sobre todo, háblame de la empresa, no de tus productos y servicios ni de tus ofertas. Otra cosa diferente –y recomendable- es que puedas incluir un link directo a este tipo de apartados. Pero siempre al final y solo como link. No mezcles churras con merinas. Aquí te estás presentando, no estás vendiendo productos. En este sentido, me gusta especialmente cómo personaliza sus habilidades Glenn Murray en su web Divine Write -lo sé, deformación profesional. Ustedes me perdonarán-. Un ejemplo de lo que NO se debe hacer lo tienes en la web de McAfee España o en buy.com.

3. Que me muestre tu ubicación. Incluye un plano de tu situación geográfica y demuestra que eres una empresa real, con una sede real y en una ciudad real. Esto es especialmente recomendable para empresas de e-commerce, ya que el hecho de que la gente pueda localizarte les da confianza. La mayoría de las estafas de Internet han llegado por empresas que no tienen una ubicación física y la gente ya está un poco mosca con este tipo de cosas.

4. Que me cuente tu historia. Sí, toca ponerse “abuelo cebolleta”. A las personas nos llegan mucho más las historias porque nos permite imaginar y meternos en ellas. ¿Es una empresa familiar? Cuéntame lo difícil que fue para tu antepasado levantar la empresa. ¿Es una agencia de publicidad? Dime cómo has llegado hasta la nueva sede en la Castellana desde un pequeño polígono industrial. Las personas valoran los esfuerzos, y más si son desde la nada. Es el estilo que yo mismo he escogido para mi propio blog. Como ejemplo de buena historia para empresas, me gusta especialmente el de OnWired, por su gran sentido del humor, o el de 37signals, más serio pero muy gráfico y descriptivo. Magníficos.

5. Que me muestre a tu equipo de trabajo. Pero, por favor: nada de fotos de banco de imágenes con gente estirada y sonrisa Profidén. Enséñame las personas reales que hacen el día a día de tu empresa tal y como son. Así es como lo hace TeehanLax. Incluso, ¿por qué no ir más allá? Atrévete con formatos más creativos, como pueden ser las caricaturas –muy original hypertransitory– o vídeos desenfadados donde descubren su lado más espontáneo, tal y como hizo la agencia de publicidad Alcandora. Como ves, no hace falta contratar a una productora ni nada por el estilo: con un simple smartphone y un poco de creatividad lo tienes hecho.

6. Que incluya hobbies y aficiones de tu equipo. ¿Algún loco de los videojuegos? ¿Un jugador de pádel empedernido? ¿Amante de la buena mesa? No te cortes, dilo. Este tipo de aspectos hacen que tu empresa sea más humana y no solo una colección de títulos profesionales –que, por supuesto, debes incluir para hacer ver que tienes gente divertida pero, sobre todo, preparada-. Aquí destacaría el buen hacer de Dogwood Initiative, que lo hace mediante vídeos de sus empleados en sus aspectos cotidianos. Wow!

7. Que incluya algún modo de contacto con cada componente de tu equipo. En muchas empresas estamos acostumbrados a ver, como único medio de contacto, el típico email con la dirección info@nombredelaempresa.com. ¿Se puede ser más impersonal? ¿Por qué no incluir una dirección de contacto con cada componente de nuestro equipo? Sí, lo sé. Se puede correr el riesgo de que reciban correos sobre temas que no son de su competencia. En este sentido, es fácil que lo redirijan al departamento adecuado. Desde luego, hay mucho más que ganar, y nuestro equipo también puede hacer una buena labor de promoción e imagen de nuestra empresa. Como ejemplo destacado, Balsamiq.

En definitiva, se trata de hacer una empresa -o blog- más humana y cercana para los clientes. ¿Alguna sugerencia?

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